5/3/09

El verbo pensar deriva de pesar y sopesar, que significan ponderar el peso de algo, examinar algo. La etimología nos advierte que los pensamientos pesan, que ejercen una fuerza y que están sujetos a la fuerza superior de gravitación. La tierra gravita en el peso de los pensamientos. Con los pensamientos ocurre lo mismo que con los demás cuerpos: varían sus masas y varían sus pesos, lo que determina que se requieran distintas fuerzas para poder levantar o sostener un pensamiento. Es prudente, en consecuencia, ponderar nuestras propias fuerzas a la hora de enfrentar, sostener o levantar un pensamiento. No se trata, simplemente, de no poder entender un pensamiento, de ignorarlo o de no poder aprehenderlo completamente, porque hay pensamientos que pueden, literalmente, aplastarnos.

1 comentario:

  1. Te amo amiga
    sabés que estoy
    te extraño

    el facebook está horrible, aguante el blog!

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Buenos Aires, Hurlingham, Argentina
Me llamo Belén, pero me dicen BELU generalmente. Mucha gente me odia, pero otro tanto me tiene cariño.

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